Frases positivas de posparto que no suenan falsas
Ninguna te va a decir que disfrutes cada segundo.
Las escribí para los días en que buscas algo que te sostenga y solo encuentras frases bonitas que no se parecen en nada a lo que estás viviendo. Aquí hay frases para cuando no puedes más, una carta para tu cuerpo, y lo que de verdad ayuda decirle a una mamá que acaba de parir.
Son gratis. Guárdalas, compártelas, pégalas donde las veas.
Soy Lyanne Velázquez. Estudios posgraduados en psicología y certificación en coaching de resiliencia. Mi recuperación posparto duró más de un año, y por eso sé lo que no ayuda.
Frases para los días en que no puedes más
Para ese rato de la madrugada en que todo se siente demasiado y nadie te está mirando.
Carta a tu cuerpo después del parto
Nadie te avisó que ibas a mirarte al espejo y no reconocerte. Esta carta es para leerla en voz alta, aunque te dé cosa.
Querido cuerpo: fuiste casa. Sostuviste una vida entera mientras yo seguía haciendo todo lo demás.
Las marcas que me molestan de ti son el recibo de algo enorme.
Hoy dejo de pedirte que vuelvas atrás, porque atrás ya no está. Te voy a tratar como se trata a lo que ha cargado mucho: despacio, con comida caliente y sin apuro.
Reconciliarte con tu cuerpo no es resignarte. Es dejar de pelearte con el único que te acompañó hasta aquí.
Si esta carta te movió algo, el capítulo 1 de mi libro va justo por ahí. Te lo mando completo y gratis.
No tienes que volver a ser la de antes para que Dios te siga usando.
Frases para acordarte de quién eres
Porque la maternidad no te borró. Te puso en otro lugar, y todavía estás aprendiendo a moverte ahí.
Cómo usarlas: escoge una. Una sola. Escríbela y pégala donde la veas sin tener que buscarla: el espejo del baño, la nevera, el fondo de pantalla del celular. Leerla en voz alta hace más que leerla por dentro.
Qué decirle a una mamá que acaba de parir
Si llegaste aquí buscando qué escribirle a tu hija, a tu hermana o a tu amiga, esta parte es para ti. Lo más importante: pregunta por ella, no solo por el bebé.
“Te traje comida. Come caliente, yo lo sostengo.”
“Lo estás haciendo bien, aunque no lo sientas.”
“No tienes que atenderme. Vine a ayudar, no de visita.”
Comparaciones con otros bebés o con otras mamás.
Consejos de lactancia que nadie te pidió.
“Disfrútalo, que pasa rápido”, cuando ella está llorando.
Una mamá recién parida no necesita que le arregles el día. Necesita que alguien note que ella también acaba de nacer.
Estas frases acompañan, no sustituyen ayuda profesional. Si lo que sientes es más de lo que puedes cargar sola, busca apoyo. En Estados Unidos puedes llamar o escribir al 988. No es exagerar. Es cuidarte.
¿Se te vino alguien a la mente mientras leías?
Mándaselas. A veces una mamá no necesita consejo. Necesita que alguien le escriba y le diga que se acordó de ella.

Lo que sigue después de las frases
Una frase te sostiene un rato. Entender de dónde viene lo que sientes te sostiene de verdad. Eso es lo que escribí en el primer capítulo de La Culpa de la Mamá Emprendedora, y te lo regalo completo.
También puedes entrar al grupo privado de mamás, ver los libros y las guías, o leer quién soy y por qué escribo esto.
Dime cuál fue.
No hace falta que escribas mucho. Con que me mandes la frase que se te quedó, me dice más de lo que crees. Te contesto yo.
Y si quieres ponerle nombre a lo que estás viviendo, haz el quiz de tu temporada.